Salmorejo Cordobés

    El salmorejo cordobés es uno de los platos más reconocidos de la cocina andaluza, especialmente de Córdoba. Esta sopa fría destaca por su textura espesa y cremosa, que la diferencia del gazpacho.

    Su origen humilde se remonta a los campesinos andaluces, quienes preparaban esta receta con ingredientes básicos para soportar el calor de los días de trabajo en el campo. Hoy en día, el salmorejo es un plato popular en toda España.

    A diferencia del gazpacho, el salmorejo lleva bastante más cantidad de aceite y de pan, lo que le da su característica consistencia. Un truco para un salmorejo perfecto es utilizar tomates bien maduros y un buen aceite de oliva virgen extra. Acompañado de tiritas de jamón, huevo duro y un chorrito de aceite de oliva, este plato es ideal para cualquier época del año, aunque especialmente refrescante en verano. 🍅

    Ingredientes

    Para el acompañamiento

    Instrucciones

    1. Lava bien los tomates, retira el pedúnculo y pártelos en 4 trozos (para facilitar el triturado).
    2. Tritura el tomate con una batidora, thermomix o licuadora, lo que tengas.
    3. Pasa por un pasapuré el tomate triturado para eliminar las pepitas y las pieles.
    4. Una vez triturado, añadimos el ajo al tomate y seguimos triturando.
    5. Poco a poco, añade el aceite de oliva virgen extra mientras sigues triturando, esto hará que el aceite se emulsione con el tomate quedando una crema fina. Añade también el vinagre de Jerez y la sal al gusto.
    6. Coloca el salmorejo en el frigorífico y déjalo enfriar al menos un par de horas antes de servir.
    7. Sirve el salmorejo bien frío, acompañado de huevo duro picado, tiritas de jamón serrano y un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima.

    Notas

    El salmorejo cordobés es una receta sencilla, pero con algunos trucos puedes lograr un resultado espectacular. Utiliza tomates bien maduros para un sabor más intenso y un color vibrante. No te olvides del buen aceite de oliva virgen extra, que es esencial para conseguir la textura cremosa que caracteriza a este plato. Es típico acompañar el salmorejo con unas tiritas de buen jamón, huevo duro y un poquito de aceite de oliva virgen extra por encima, pero no es obligatorio, a algunas personas prefieren comerlo solo o con pan y un poco de aceite.

    Recuerda que a diferencia del gazpacho, el salmorejo lleva bastante más cantidad de aceite y de pan, de ahí su textura espesa y cremosa, es bastante más calórico y los intolerantes al gluten debe controlar el tema del pan.

    ¡Buen provecho!

    • Por porción
    • Energía: 714 kcal / 2985 kJ